miércoles, 28 de enero de 2015

CURIOSIDADES ORNITOLÓGICAS: 
EL GRAN INTENTO DE EXTERMINIO DE LOS GORRIONES EN CHINA DE 1958
Generó un desequilibrio ecológico enorme, con perniciosas consecuencias. Una lección histórica que parece haber olvido el hombre del S. XXI 

Grupo de machos de gorrión común (Passer domesticus) bebiendo agua

Todos habremos oído, o leído, en los últimos años que los gorriones, en concreto el gorrión común (Passer domesticus) el pájaro más común hasta hace unos años en todas las ciudades y ambientes humanizados, estaban disminuyendo en un número preocupante, cuando no habían llegado a desaparecer en algunos lugares en que hasta hace pocos años eran abundantes, así un reciente estudio de la Real Sociedad para la Protección de las Aves de Londres había dado a conocer un estudio que confirma la gravedad de esta situación: un recuento de gorriones efectuado en 1925 en los jardines de Kensington cifró en 2.603 gorriones que se localizaban en estos jardines, mientras que en la última primavera se daba por extinguida localmente la especie (puede ampliarse información en el siguiente artículo que publiqué en la revista digital SIERRA DE BAZA de abril-2014, AQUÍ)
El que los gorriones comunes estén desapareciendo de las ciudades, parece no preocuparle mucho al gran público, fuera de los ornitólogos y los amantes de los pájaros, sin duda alguna por el desconocimiento que se tiene de la importancia de los gorriones, pero para ilustrar de ello con datos objetivos y rigurosos, rescatamos en este mes el gran intento que se vivió en el año 1958, hace ya 57 años, en la China comunista de Mao Tsé Tung (1893-1976) para exterminar a los gorriones comunes. Un acontecimiento que ha sido estudiado con mucho rigor por la literatura científica como John G. Gurley en su obra “El desarrollo económico de la China comunista”; John King Fairbank “China, una nueva historia”; Jonathan Clemens “Mao”; entre otros.
Mao quiso exterminar a los gorriones de China, a los que consideraba una plaga

Pareja de gorriones comunes

En 1958, en el marco del proyecto denominado “Gran Salto Adelante”, en el que se pretendía que China, una sociedad feudal, se transformara en una potencia  agrícola e industrial, el líder comunista Mao Tsé Tung, en un ejercicio de una iluminada prepotencia sin límites, consideró que además de los opositores al régimen, que había que eliminar, había cuatro grandes plagas que impedían el desarrollo del pueblo chino y que por tanto debían ser aniquiladas: las ratas, los mosquitos, las moscas y los gorriones. Concretamente sobre el gorrión común (Passer domesticus), se decía que cada uno de estos pájaros se comía 4.5 kgs. de la cosecha de arroz al año, lo cual supondría –según sus simplistas cálculos- que por cada millón de gorriones muertos habría alimento para 60 mil personas.
Alentado él y sus correligionarios sobre esta conjetura, pensando que tenían la iluminación para darle de comer a su hambriento pueblo, sin consultar a ningún experto, el Presidente Mao declaró la guerra a los gorriones, llegando a decir que “los gorriones son una de las peores plagas, son enemigos de la revolución, se comen nuestras cosechas, mátenlos. Ningún guerrero se retirará hasta erradicarlos, tenemos que perseverar con la tenacidad del revolucionario”.
La persecución de los gorriones fue un proyecto en el que toda China se vio involucrada, y para llevar a cabo la tarea, se diseñó una gama de procedimientos letales, como era cazarlos con hondas, cepos y trampas, pero particularmente uno que consistía en evitar que los gorriones se apoyaran en el suelo, persiguiéndolos y asustándolos mediante ruidos hechos por los ciudadanos, muriendo así los gorriones por agotamiento o permitiendo su fácil captura para matarlos tirándole del cuello o golpeándolos contra el suelo, al no tener capacidad para defenderse el agotado animalillo. Sin embargo, el procedimiento más frecuente era la eliminación por envenenamiento. Los nidos también fueron destruidos, los huevos rotos y los polluelos que no los mataban directamente, terminaba muriendo de hambre al faltarles el progenitor que les llevara la comida al nido. Y para que nada de estos fallara todo venía alentado con reconocimientos públicos y premios a los chinos que más destacaran en la muerte de gorriones. Dantescas son las imágenes históricas que circular por algunos medios de aquella época, en la que se ve a muchos chinos con cordones colgados a su cuerpo, con los gorriones cazados y ensartados en alambres, como macabros trofeos.


Imagen procedente de un periódico de Shanghai de la época, en que se exhiben a cientos de gorriones muertos en una carreta ante el alboroto popular por el éxito de la campaña maoista. Con el pie de foto: "Todo el pueblo se moviliza junto. Los gorriones han sido eliminados”

La campaña supuso un éxito, fueron millones los gorriones exterminados en China en aquellos fatídicos años en la que los medios oficiales alentaban al pueblo a matar gorriones, con consignas y proclamas contra estos enemigos del pueblo: los pobres y desgraciados gorriones chinos. La consulta de prensa de la época pone de manifiesto como aparecieron algunos héroes nacionales como un tal Yang Seh-mun, de Yunnan, que tenía el honor de haber matado él solo a más de 20.000 gorriones.
Esta carnicería estuvo a punto de aniquilar por completo a los gorriones, sin prestar oídos a las voces de alarma que llegaban de la comunidad científica internacional como la NAS (United States National Academy of Sciences), alarmados por el plan de Mao, los que publicaron una investigación en el que se aseguraba que "los gorriones comen más insectos que grano" y preveían que su exterminio tendría perniciosas consecuencias para la agricultura china.
La gran hambruna china
 
Campo de cereales y amapolas

Mao no aceptó en un principio estas aseveraciones, que venían de un país enemigo como Estados Unidos, por lo que se continúo algunos años más con el masivo exterminio de gorriones, pero ocurrió algo que no habían previsto los líderes chinos: debido a la extinción de los gorriones, al no contar los insectos con sus depredadores naturales, comenzaron a  multiplicarse por millones, tal y como habían previsto los científicos americanos. Y se cuenta que enjambres de langostas, cual relato bíblico, asolaron los cultivos.
La cosecha de arroz de aquellos años fue la más baja de la historia. Entonces, ocurrió lo que se conoce como la gran hambruna china, donde murieron de hambre entre 15 y 30 millones de personas, al generarse un desequilibrio ecológico enorme, por cuanto los gorriones eran el control natural y agentes reguladores del ecosistema agrícola. Al extinguir al depredador (el gorrión) su presa (la langosta y otros insectos) se convirtieron en plaga y este desastre contra los gorriones finalmente fue reconocido en 1959, cuando la Academia de Ciencias de Líderes Educados dio a conocer las opiniones de algunos científicos chinos respetables como Zhu Xi y Zheng Zuoxin, los que tras analizar la autopsia de los sistemas digestivos de muchos gorriones y encontraron que tres cuartas partes de los contenidos estomacales de los pajarillos eran insectos dañinos y sólo una cuarta parte eran alimentos consumidos por el hombre. Esto demostró que gorriones eran básicamente un pájaro beneficioso para los seres humanos y se apuntó como la causa de la plaga que se estaba viviendo en China estaba en el exterminio de los gorriones.
La miopía ecológica de Mao no le permitió ver que los gorriones eran sus aliados y aunque tarde –los gorriones fueron prácticamente exterminados de la faz de la gran China- se dio cuenta de que había estado equivocado, y se dirigió a los medios oficiales con la célebre frase de "suàn le" (olvidadlos), con la que se concluyó oficialmente la persecución de los gorriones, al tiempo que se inició una campaña para repoblar de gorriones China, para lo que llegaron a importar de la vecina y aliada Unión Soviética  200.000 gorriones, que llegaron a China en secreto, para evitar un descenso de la popularidad de Mao.

El gorrión una especie protegida en la actualidad en China


Gorrión común que ha capturado una libélula, lo que corrobora que la especie también actúa como insectívora y no solo como ave granívora.
El 1 de agosto de 2001 se le proporcionó en China al gorrión el estatus de ave protegida. Sin embargo, la imagen negativa del gorrión derivada desde los tiempos de Mao seguía (y sigue) causando estragos en la población de estas aves, por lo que el gobierno chino decidió emprender una política de limpieza de la imagen del gorrión y el 26 de diciembre de 2002 se dictó una nueva ley en la que la protección legal del gorrión aumentó y la ley se encrudece con el cazador. Esta ley, decretada en la provincia de Hunan, al sur del río Yangtsé, promulga que aquel que mate, cace o venda gorriones será "severamente castigado". Sin embargo, la población china de gorriones, como en otros muchos lugares del planeta, continúa bajando. Los defensores de los pájaros y naturalistas alegan que esto es fruto de las agresiones que viene sufriendo la naturaleza de modo general y en particular por el nocivo uso de pesticidas en la agricultura, lo que está afectando a las especies más próximas al hombre, como ocurre con los gorriones.
© José Ángel Rodríguez

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