lunes 19 de marzo de 2012


PICOGORDO (Coccothraustes coccothraustes)
El ave con más fuerza en su pico


Vista frontal de un macho de picogordo
El Picogordo es el mayor de los fringílidos españoles. El nombre popular de esta ave (Picogordo) hace alusión al potente pico con el que está dotado y que destaca en el aspecto anatómico del ave en comparación con el tamaño de su cabeza. Ningún otro pequeño pájaro de la avifauna europea tiene una estructura tan compacta y robusta como el Picogordo. A ello contribuyen la cabeza muy grande, el fuerte y cónico pico y la cola corta. El cuello es también extraordinariamente grueso y le da al volar una extraña apariencia, como si el pájaro dispusiera de unas alas desproporcionadamente cortas para un cuerpo tan grueso y una cabeza tan voluminosa.

Vista de espaldas de un macho de Picogordo

DIMORFISMO SEXUAL
El Picogordo es un ave que presenta un  acusado dimorfismo sexual, esto es distinta variación en el color del plumaje de los machos y las hembras. Así mientras los primeros tienen unos colores más vivos, los de las hembras son más apagados y los tonos dominantes más claros. En ellas es también acusadamente más pálido y grisáceo todo el plumaje, sobre todo en la cara y partes inferiores. También la mancha negra de delante y alrededor de los ojos queda muy pequeña y no sube por el borde superior del pico como en los machos. Esto es particularmente apreciable cuando se presentan juntos un ejemplar de uno y otro sexo.

Hembra de Picogordo bebiendo agua en un manantial

Pero no sólo en el plumaje podemos encontrar diferencias entre los machos y hembras de Picogordo. También podemos diferenciar los sexos conociendo otras sutiles diferencias, como es el color del pico, el que varía su coloración a lo largo del año, de modo que en la primavera los machos lo tienen azul metálico como pavonado, muy brillante y con el extremo negruzco y la base de la mandíbula inferior amarilla. A partir del otoño se vuelve amarillento y este color persiste hasta los últimos días de febrero o primeros de marzo. La intensidad del azul es variable individualmente y también depende de la época del año. En marzo comienza a cubrirse el amarillo con manchas azules y tres semanas después la coloración se ha completado. Las hembras tienen más reducida la superficie azulada del pico, que no suele sobrepasar mucho la mitad basal de la mandíbula superior y los laterales.
EL COLORIDO DE LOS JUVENILES

Dos ejemplares juveniles de Picogordo, fotografiados en sus primeros vuelos, en los que se aprecia los tonos amarillentos de que carecen los adultos, así como el plumaje moteado en la espalda, y particularmente en el pecho

Los jóvenes de Picogordo también presentas diferencias de plumaje muy apreciables con respecto a los adultos. De modo que los juveniles son muy amarillentos en la cabeza, garganta y pecho, al tiempo que carecen del babero negro en el mentón y parte superior de la garganta.  Su plumaje de  espalda, y particularmente en el pecho, cuenta con un moteado muy característico, que va a ir desapareciendo con los meses, hasta adquirir la tonalidad uniforme de los adultos.

Macho adulto de Picogordo aplacando su sed

¡¡TODO UN PRODIGIO DE NUESTRA NATURALEZA!!

 El Picogordo es un poderoso pájaro que, en función de una alimentación, basada de forma fundamental en semillas duras, ha desarrollado una extraordinaria musculatura en el cráneo para el movimiento de las mandíbulas. Dos unidades de músculos actúan a la vez: una desde encima y detrás del cráneo y la otra alrededor de la región orbital. Esta gran masa muscular es la que ocasiona el considerable tamaño de la cabeza del pájaro. Los huesos de las cerezas y aceitunas son partidos con relativa facilidad. La rotura de un hueso de cereza, aun haciéndolo por la sutura de las dos cáscaras, supone la aplicación de un esfuerzo equivalente a una carga de 30-47,5 Kg. Los huesos de las aceitunas necesitan un esfuerzo mucho mayor. En las pruebas realizadas, no menos de 53-80 kg. de carga serían necesarios, para partir los huesos de aceituna, como hace el picogordo con la sola ayuda de su pico. Si consideramos que el picogordo tan solo pesa unos 55 gramos, nos daremos idea del esfuerzo que realiza comparándolo con un hombre medio de 75 Kgs., y que en el equivalente de uno y otro supondría que el hombre tendría que efectuar una presión de nada más y nada menos que 7.000 Kgs., impensable para cualquier ser humano.

Jürgen Nicolai (Curiosidades ornitológicas, 1998) nos describe con gran detalle como llega el picogordo a efectuar estas proezas, para ello cuenta que su enorme pico presenta un complejo relieve platino con una formación a modo de yunque y transversalmente estriada, que funciona como contrapartida de la presión trituradora ejercida por la mandíbula inferior sobre el hueso de la fruta que tritura. Para ello coge el hueso entero con su pico, y lo aprieta de forma que la pulpa que lo rodea sale expulsada lateralmente y valiéndose de su lengua orienta el hueso de modo que la sutura que lo cierra queda abajo, momento en el que sirviéndose de sus poderosos músculos maxilares ejerce una considerable presión  hasta romperlo de una forma aparentemente fácil y sencilla.

Grupo de machos de Picogordo bebiendo agua en un manantial

Los Picogordos son aves recelosas y difíciles de ver, que ante el menor peligro o ruido huyen con gran rapidez para esconderse. Siempre están en alerta ante posibles depredadores. Normalmente viven en parejas durante la primavera y a partir de julio se le ve en pequeños bandos que casi siempre son grupos familiares formados por no más de cinco-nueve pájaros. Siendo posible encontrarla a final de verano y principios de otoño en pequeños grupos organizados, que se reparten las tareas. Así mientras unos beben agua, otros se entregan a vigilar, dirigiendo la mirada a lugares y ángulos diferentes.

 
© José Ángel  Rodríguez

sábado 3 de marzo de 2012


LA CARRACA (Coracias garrulus) AVE DEL AÑO 2012

Ejemplar adulto de Carraca en la Hoya de Baza (Granada)
La Sociedad Española de Ornitología (SEO/Birlife) ha elegido a la Carraca (Coracias garrulus) como ave del año 2012. El descenso de sus poblaciones, alrededor de un 40 por ciento en los últimos 15 años, y las amenazas a los hábitats ocupados por esta especie la han llevado a estar incluida en la categoría de “vulnerable” en el Libro Rojo de las Aves de España. Hasta el punto de que se estima que actualmente solo quedan entre 2.000 y 6.000 parejas de carracas en toda la geografía española.Los cambios en los usos del suelo y el aumento de los plaguicidas han puesto en peligro la supervivencia de las carracas ya que, además de aumentar el riesgo de intoxicación por la ingesta de contaminnates químicos, también han disminuido las poblaciones de sus presas potenciales. Por todo ello, la SEO ha querido llamar la atención sobre esta especie, y a lo largo del año realizará diferentes actividades orientadas a la sensibilización y conservación de la misma, como el seguimiento por satélite, censos y talleres divulgativos.

Vista frontal de una Carraca, en la que se aprecia sus bello plumaje azul turquesa y tornos verdosos.

Su hábitat está asociado a zonas de escasa vegetación, terrenos adehesados y de campiña. Suele elegir zonas donde hay árboles dispersos que le permitan anidar pero que a la vez ofrezcan un suelo donde poder localizar a sus presas con facilidad. No se le suele ver a grandes altitudes, ni tampoco cerca del nivel del mar. Se sitúa entre el nivel del mar y los 900 metros de altitud, en zonas de estepas cerealistas.

En el visionado de esta ave, son apreciables sus vivos y llamativos colores, en los que destaca el color azul turquesa de sus alas y cabeza, de donde toma el nombre popular de "Azulón" como es conocida también en muchos lugares; mientras que tiene la zona dorsal (espalda y plumas escapulares)  de color marrón, o castaño-rojizo, como se aprecia en la siguiente imagen:


Vista dorsal de una Carraca en la que se aprecia el característico color marrón de su plumaje

Sus patas son de color anaranjado y sus ojos de un color castaño oscuro que aparecen cruzados por una raya longitudinal, de color más negruazco que partiendo de la base del pico atravisa los ojos y continúa unos milímetros hacia atrás. El pico es largo y potente, ligeramente ganchudo, y de un característico color negro, como es apreciable en este primer plano del ave:

Detalle de la cabeza de una Carraca

Sin duda alguna el color de este pájaro es lo más llamativo, dado que no hay otra especie que se le parezca. Esto puede facilitar su localización. La cola es larga y cuadrada. Al volar pueden apreciarse las diferentes tonalidades de azul que tiene su plumaje, y los tonos marrones de la parte superior del cuerpo, haciendo de su cuerpo un verdadero arco iris en vuelo.

Secuencia recreada del vuelo real de una Carraca y que se ha formado con 3 imágenes tomadas en ráfaga en un momento de su vuelo.

La Carraca visita la Península Ibérica en la época estival, donde es una especie nidificante que efectúa una sola puesta entre mayo y junio, de 4 a 7 huevos que coloca en taludes arcillosos y arenosos o en el hueco de árboles, también usa antiguas construcciones humanas, aunque excepcionalmente puede utilizar nidos usados de córvidos como Urracas. Los huevos son de color blanco, muy brillantes, sin manchas ni puntos, y de aspecto esférico. Los huevos son incubados por ambos progenitores, que se alternan en esta tarea, durante 17-19 días. Los polluelos son alimentados durante 25-30 días, hasta su primer vuelo, aunque durante esta primera etapa de su vida continuan los cuidados de los progenitores.

La especie habita en zonas esteparias, en las proximidades de cultivos tradicionales y en sotos fluviales, y su principal alimento es a base de insectos, aun cuando también puede incluir en su dieta otros animales como reptiles o incluso algún roedor, todo lo que le hace ser un excelente elemento natural de control de plagas. Para su caza utiliza, un posadero aislado en el que se emplaza y cuando detecta la presencia bajo ella de una presa, gracias a su excepcional vista, lanza un rápido ataque en picado, regresando a los pocos segundos con la presa al mismo lugar, donde la consume.
Carraca comiéndose un gran escarabajo. El ejemplar de la imagen se lo tragó entero.
Su nombre popular, Carraca, se debe al ruidoso reclamo que emite, similar al sonido de las carracas de madera ("rac-rac-rac") y que se empieza a escuchar en España, ya avanzada la primavera, cuando las aves regresan de sus cuarteles de invierno, en el África subsahariana. En inglés se denomina a estas aves "roller" por los gritos y piruetas tan llamativas que describen durante el cortejo sexual,.

Carraca cantando en su posadero con las últimas luces de la jornada.

La Carraca europea, se se suele describir como un ave grande y robusta con una longitud de 25 a 37 centímetros, con una envergadura en torno a los 65 centímetros, un peso en torno a los 150-200 gramos, dotada con un pico potente, adaptado a capturar sus presas en el suelo, con patas cortas y cola relativamente larga y  aspecto rectangular cuando está posada..

José Ángel Rodríguez
Presidente de la Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA
Socio de la SEO/Birlife






miércoles 28 de diciembre de 2011

CURIOSIDADES ECOLÓGICAS: MUTUALISMO VEGETAL Y ANIMAL EN OTOÑO

© José Ángel Rodríguez
Hembra de colirrojo real comiendo frutos otoñales


El otoño es una estación meteorológica que nos trae el cambio de color de las hojas de los árboles y también el colorido de los frutos otoñales a nuestros campos y montes, lo que es muy bien aprovechado por un gran número de aves frugívoras, las que se alimentan de los frutos, por lo que en estas fechas todos estos árboles y arbustos reciben la incesante visita de un gran número de aves que encuentran en los mismos su alimento principal, el que además le va a reportar las calorías necesarias para soportar los rigores invernales que se avecinan.

Recientes estudios sobre este tema han puesto de manifiesto como las interacciones planta-animal que las consume, pueden tener efectos negativos, neutros o positivos sobre el potencial reproductivo de una planta, dependiendo de la sobrevivencia de las semillas durante y después del consumo de los frutos. Así se ha dicho que el efecto es positivo cuando el agente dispersante, luego de ingerir los frutos, tras satisface en parte sus requerimientos de energía y nutrientes a través del consumo de frutos, transporta y deposita las semillas intactas en un lugar propicio para la germinación y sobrevivencia de plántulas. Mientras que se estima que los efectos son negativos para la planta cuando el ave o animal los consume y los destruye en su alimentación, sin posibilidad de que se reproduzca.

Es una auténtica simbiosis la que se vive estos días de otoño en nuestros bosques y montes, en la que un gran número de árboles y plantas dependen de aves y mamíferos mutualistas para la dispersión de las semillas que encierran sus frutos otoñales. Tarea que es realizada principalmente por las aves, que ingieren los frutos carnosos para alimentarse y posteriormente defecan o regurgitan las semillas en forma intacta, pudiendo dar lugar a que se reproduzca la planta, en ocasiones en lugares muy alejados del lugar donde fueron consumidas por el ave, lo que es denominado "mutualismo de dispersión".

Aunque se suele hablar de aves frugívoras, para referirse a aquellas cuya dieta consistente en frutas. En realidad, son muy pocas las aves que son frugívoras estrictas, ya que esta clase de alimento es muy pobre en proteínas, por lo que deben compensar y adicionar su dieta consumiendo insectos y semillas de leguminosas o cereales. Estas aves consumen los frutos de las angiospermas (árboles de fruto carnoso), cuyos frutos están especialmente diseñados para que los seres vivos, en especial las aves lo consuman, y sirvan para la dispersión de las semillas. Así, las aves frugívoras cumplen un importante rol en esta tarea. Muchos vegetales producen sustancias químicas secundarias, que cumplen la función de darle mal sabor o ser venenosas para así evitar la predación, de modo que muchos de estos frutos no sólo tienen mal sabor para el ser humano, sino que pueden ser mortal para el mismo como ocurre con el muérdago (Viscum album), el que sin embargo, es consumido y tolerado por las aves, particularmente los zorzales, lo que ha llevado a algunos autores a considerar que estos frutos fueron específicamente diseñados para que las aves sean las dispersoras de estos vegetales.

En la escena que reproducimos, tomada en el Parque Natural Sierra de Baza, en uno de los hides fijos que tiene acondicionados en este territorio la Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA al final de este verano, ya en las puertas del otoño, el pasado 18 de septiembre de 2011, se reproduce el momento en que una hembra de Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) se ha posado en las ramas de un Majuelo o Majoleto también conocido como Espino albar (Crataegus monogyna) para alimentarse y comer sus frutos, lo que se plasma en la imagen que ilustra este comentario, en un proceso de simbiosis o mutualismo entre el reino vegetal y el animal.




martes 29 de noviembre de 2011

CURIOSIDADES ECOLÓGICAS:
EL SUEÑO INVERNAL DE LOS ÁRBOLES


Abedules (de colo amarillo y el tronco blanco) y cerezos silvestes (rojos) destacan entre el follaje de los pinos en otoño.
Ahora, en otoño, podemos asistir  a uno de los espectáculos más maravillosos que nos depara la naturaleza y comprobar como muchos de sus árboles, los llamados caducifolios, cambian el  color de sus hojas y se visten de colores, pero nuestra pregunta es ¿por qué ocurre esto? La respuesta, anticipamos, es muy sencilla, aunque vamos a profundizar en ella: como peculiar forma de adaptación al entorno para superar los rigores del invierno.
En las cumbres de las montañas, en los áridos altiplanos, en la tundra... las temperaturas pueden ser inferiores a 0º C en algunas épocas del año. Cuando bajan las temperaturas, el agua que hay en las células de la planta se convierte rápidamente en cristales de hielo que con el aumento de volumen pueden destruir las células Si a esto unimos que las plantas no pueden desplazarse, y además su metabolismo cuenta con muy pocas alternativas para mantener el control de la temperatura corporal, nos da idea del importante reto al que los vegetales tienen que enfrentarse para superar el invierno, de lo que vamos a ocuparnos en estos breves apuntes que pretenden llamar la atención sobre este comportamiento de estos seres vivos que nos suele pasar desapercibido y que resulta muy curioso.

Y es que no solo los animales adaptan sus ciclos de vida a las condiciones que les rodean y afectan, sino que las plantan también lo hacen y de muy diferentes formas. Así la permanencia prolongada del manto de nieve puede ser un factor importantísimo para numerosas plantas y también para numerosos tipos de vegetales de la montaña. El manto de nieve ejerce un factor determinante por varias causas, por ejemplo en la alta montaña, donde suele estar cubierta la superficie del suelo por la nieve, la capa de nieve supone una limitación de luz, que puede prolongarse durante mucho tiempo, pero también es un aislante excelente y bajo la nieve la temperatura se mantiene benigna y constante. Guido Moggi cuenta como experimentos llevados a cabo en un lugar en el que la temperatura del aire se situaba alrededor de los -17º C debajo del manto de nieve que tenía un grosor de 50 cms. daba como resultado -1º C, lo que suponía una diferencia en tan solo 50 cms. de +16º C. En estos lugares pueden subsistir muchos vegetales, los que sí tienen que adaptarse al peso de la nieve que tienen que soportar, por lo que suelen adquirir formas rastreras como es el caso de la sabina rastrera o el enebro rastrero, propios de lugares como las zonas de alta montaña de los pinares bacenses (Sierra de Baza, en la provincia de Granada).

Los piornos, plantas arbustivas propias de la alta montaña, adquieren una forma hemisférica y almohadillada para protegerse de los fuertes vientos que azotan las cumbres en las que vive y particularmente superar los rigores del invierno, en cuanto que entre sus hojas superiores quedan entrelazadas las gotas de hielo y nieve que forma un iglú natural que los aísla de los rigores climáticos.

Otras plantas como los tulipanes, crocus o narcisos pasan el invierno bajo tierra en forma de bulbo (donde han almacenado alimentos), tomando nutrientes de ellos hasta la primavera en que la temperatura sube y le permite desarrollar hojas con las que se alimenta y pierde nuevamente al llegar la estación fría, repitiéndose el ciclo año a año .

Las coníferas, como los pinos, están también adaptadas al invierno y sus hojas han adquirido formas alargadas y estrecha (en aguja) que además cuentan con un a capa endurecida que las recubre y protege de los rigores climáticos. Además, las hojas suelen ser de un color verde más oscuro (puede llegar a ser casi negro) como ocurre con el pino negro (Pinus uncinata) la especie de pino que vive a más altitud, para absorber más calor del Sol. Las vellosidades que presentan algunas plantas árticas, funcionan como ‘trampas’ de calor, de modo que capturan con sus vellosidades las gotas de hielo que forman una película que las aísla del exterior y que impiden que la planta se congele durante el frío invierno.

Aun cuando el caso más significativo y que más nos llama la atención es el de los árboles de hoja caduca que pierden todas las hojas en invierno, para evitar que estas se hielen han diseñado la caída otoñal de las hojas, que constituye una adaptación a la estación fría, entrando los árboles en un letargo, lo que poéticamente ha sido definido como un sueño de los árboles. Pero esto, por sí solo, no justifica la presencia de caducifolios o planocaducifolios, como también se les llama, en un territorio, en cuanto que solo la presencia de veranos relativamente húmedos y suelos profundos con elevada capacidad de retención de la humedad explica la presencia de estos árboles en un territorio, toda vez que es durante este período cuando el árbol tienen que acumular los nutrientes y energía para vivir todo el año.

La llegada del invierno y el desarrollo de protección en las yemas constituyen un eficaz sistema para paliar los efectos del frío invernal evitando las pérdidas de agua en las épocas desfavorables. Pero ello exige como contrapartida un hábitat muy favorable en el que poder completar con rapidez todo el ciclo vegetativo durante la época de primavera-verano, compensando el desarrollo energético que implica la pérdida y regeneración de las hojas todos los años. Es la forma más perfecta de sobrevivir al invierno: durmiendo.

José Ángel Rodríguez

martes 1 de noviembre de 2011


CURIOSIDADES ECOLÓGICAS:
LOS SONIDOS DEL MUNDO ANIMAL

Zarcero común (Hippolais polyglotta) cantando. Se trata de un excelente imitador de los sonidos de otras aves, hábito al que alude su nombre latino: polyglotta
En la década de los años sesenta del pasado siglo se publicó un libro que tuvo gran repercusión internacional del que era autora la bióloga Rachel Carson, su título era “LA PRIMAVERA SILENCIOSA”, su mensaje central era el vaticino de una primavera sin el canto de los pájaros, lo que la autora preveía podía ocurrir en muchos lugares de nuestro planeta, particularmente en los más humanizados y sobrepoblados, si no se tomaba una concienciación activa de la necesidad de poner freno al desarrollismo agrícola con la imparable implantación de monocultivos, destrucción de setos, sotos o riberas, así como, particularmente, por el masivo e incontrolado uso de plaguicidas y pesticidas.
Ahora que han pasado cincuenta años de aquel mensaje podemos hacer balance y constatar como si bien la primavera no es silenciosa y afortunadamente sigue presente en nuestros montes y campos el sonido de nuestros pájaros, anfibios, insectos o mamíferos, gracias principalmente a que en los últimos años se ha tomado una conciencia generalizada de defensa y respeto por nuestra biodiversidad y la gestión agrícola sostenible, SÍ HAY MENOS PÁJAROS QUE HACE UNAS DÉCADAS, debido principalmente, a que cada vez tienen las especies animales menos lugares adecuados para reproducir y vivir en libertad, al tiempo que los monocultivos o las prácticas agrícolas poco tolerantes con las especies animales como los invernaderos, cada vez están más extendidos en muchos territorios, habiendo reducido las posibilidades de coexistencia de estos cultivos con nuestro mundo animal.
No estamos, por tanto, ante una primavera silenciosa, en cuanto que afortunadamente podemos seguir sintiendo y percibiendo los sonidos de comunicación de las especies animales, aunque lo es con menor intensidad que hace unas décadas y esto los que ya tenemos algunos años a nuestras espaldas y hemos estado en contacto con el mundo natural, lo hemos podido constatar en primera persona. De aquí nuestra llamada para que las prácticas agrícolas irrespetuosas con la conservación del patrimonio natural, se dejen de una vez por todas, y por el contrario se favorezcan prácticas que permitan la coexistencia pacífica con las especies animales, para ello son imprescindibles medidas como las de favorecer la presencia de setos, de sotos, de riberas bien conservadas y de islas de árboles y arbustos dentro de los campos de cultivo que permitan la presencia de nuestros pájaros. Ellos nos lo agradecerán con algunos servicios impagables como el control de plagas e insectos dañinos o el de los roedores.

José Ángel Rodríguez

jueves 20 de octubre de 2011

XV SAFARI FOTOGRÁFICO PARQUE NATURAL SIERRA DE BAZA

Mañana, 21 de octubre, comienza el XV SAFARI FOTOGRÁFICO PARQUE NATURAL SIERRA DE BAZA, actividad que va tener lugar a lo largo de todo el fin de semana, con entrega de los premios y menciones al medio día del domingo 23 de octubre en el acto público de clausura que va a tener lugar en el Centro Cultural Santo Domingo de Baza (Granada), en cuyo transcurso va proyectarse un audiovisual del fotógrafo de naturaleza invitado en la presente edición, el holandés Peter Manschot.

75 van a ser los fotógrafos de naturaleza que participan en esta edición, con la que muchos venimos trabajando desde hace algunos meses, el mismo tiempo que muchos participantes vienen esperando con ilusión que llegue esta tradicional cita en la fotografía activa de naturaleza.

En la recepción de participantes se darán a conocer los objetivos de caza de la presente edición, así como el tema obligado de la misma, el secreto mayor guardado por la organización, aunque sí os anticipo que esta foto está tomada en la zona de objetivos de caza de la presente edición. ¿Os sirve la pista?

viernes 7 de octubre de 2011

XV SAFARI FOTOGRÁFICO PARQUE NATURAL SIERRA DE BAZA


Los días 21, 22 y 23 de octubre van a tener lugar en el Parque Natural Sierra de Baza (Granada) la XV edición del Safari Fotográfico Parque Natural Sierra de Baza, una actividad de consolidado y reconocido prestigio dentro de la fotografía activa de naturaleza y de la que tengo el honor de ser Director-Técnico del evento. De este evento se ocupan publicaciones nacionales como la Revista Paradores en su número especial del otoño-2011, en un interesante trabajo titulado “CAZADORES DE PÍXELES” y que os recomiendo, como también lo hago, con el siguiente enlace para todos los interesados en conocer un poco más esta actividad cultural-deportiva: