sábado, 5 de mayo de 2012


EL CIERVO ROJO (Cervus elaphus)



Ciervo macho adulto en una puesta de sol
El ciervo o venado es un animal esbelto, robusto, bien conformado y de porte majestuoso y elegante. Su corpulencia puede variar de modo considerable, dependiendo mucho de la alimentación y salud del animal. El ciervo que conocemos nosotros, es una especie muy antigua, de modo que se estima que hace unos 400.000 años tanto el ciervo como su cornamenta comenzaron a configurarse con sus actuales características, aun cuando en los años posteriores evolucionó la forma de la cuerna hasta hacerse más compleja en la corona de puntas que caracteriza a los machos adultos.



Hembra adulta comiendo hierba en el claro de un bosque
La especie presenta un acusado dimorfismo sexual, siendo la hembra bastante más pequeña que el macho, del que tambiéndifiere  por el color del manto, más apagado en la hembra, pero particularmente por carecer la hembra de cuernos.


Hembra y su cría corriendo por una ladera al detectar nuestra presencia.
El ciervo es más activo durante el amanecer y atardecer, siendo su periodo de menos actividad el centro del día. Es un animal muy tímido y miedoso, y no muy astuto ni inteligente. Ante el menor ruido o al detectar la presencia humana -su histórico enemigo- sale corriendo no permitiendo el acercamiento.


Hembra al amanecer
Es una especie marcadamente errática, de forma que raramente pasa más de un día en un mismo lugar, sin molestarse nunca en preparar un encame. El macho suele vivir en solitario, aunque también puede encontarrse integrado en pequeños  grupos de hembras. Por el contrario las hembras, junto con los ejemplares más jóvenes, siempre se organizan en rebaños que pueden ir desde 3 ó 4 ejemplares a más de 20, normalmente dirigidos por una hembra experimentada, que coordina el rebaño manteniendo una rígida jerarquía en la que participan tan solo las hembras más adultas. Este rebaño matriarcal posee un territorio de verano y otro de invierno y ambos son defendidos de la intrusión de otros grupos.



Grupo de hembras en un paisaje invernal reciben las últimas luces de la jornada
En su desplazamiento, los rebaños (Castells y Mayo, 1993) adoptan una ordenación lineal que en los grupos de hembras está encabezado por la hembra adulta dominante, seguida del resto, que se sitúan en función de la edad; mientras que en el período de celo el grupo está cerrado por el macho dominante, posiblemente con la función de mantener reunido el grupo. Los machos, al contrario que las hembras, suelen vivir aislados y solo entran en contactos competitivos con otros machos durante la berrea, la que tiene lugar entre el final del verano y principio del otoño, muy condicionada en su aparición por las lluvias, y se prolonga durante aproximadamente un mes, periodo en el que los machos se entregan a duros y violentos combates con sus congéneres por dominar el harén 



Hembras adultas acompañadas de sus crías del año en un paisaje invernal con nieve

La gestación dura 8 meses, tras la que suele producirse el parto, en una época que va de mayo a julio. El parto es muy rápido, apenas dura 10 minutos, y la hembra da a luz una cría, excepcionalmente dos. Se estima que el índice reproductor medio es del 0,44 cría/hembra. Durante los primeros 3 meses la alimentación del cervatillo es exclusivamente a base de leche materna. Mientras que a partir del 4º mes de vida continúa alternando la leche con alimento sólido. Durante el primer año de vida de la cría y parte del segundo, hasta que la madre no entran en un nuevo celo la cría acompaña a la madre. Posteriormente las hembras suelen mantenerse en el mismo territorio que la madre, mientras que los machos jóvenes se desplazan en busca de nuevos territorios, efectuando desplazamientos en torno a los 20 Kms.
Cervatillo de pocos días de vida, con su característico pelaje con lunares para hacerse más mimético.





La cuerna, es exclusiva del macho y la renueva todos los años en los primeros meses de primavera, momento en que el macho puede confundirse a lo lejos con una hembra, aún cuando conserva unos característicos moñones, como puede apreciarse en la siguiente imagen:


Ciervo desmogado comiendo los brotes de una encina
En tono a la cuerna del ciervo hay todo un léxico. En función de tamaño y características de la cuerna, cuando aún no ha terminado de consolidarse y tiene su característica forma en corona, recibe distintas denominaciones, así se llama bareto, cuando posee dos astas rectas verticales con una sola punta y horquillón cuando presenta dos puntas por cuerna.

Joven bareto

Cuando el ciervo macho alcanza la edad adulta, el animal es sano y ha tenido una buena alimentación tiene un elegante porte y silueta, y la cuerna alcanza su máximo desarollo, ramificándose en las puntas, lo que es conocido como "corona". La siguiente imagen de un ciervo adulto con la que cierro este breve reportaje sobre esta especie, está tomada en las inmediaciones de Narváez y muestra un macho adulto con la cuerna completamente desarollada. Las restantes fotos en distintos lugares del Parque Natural Sierra de Baza, a lo largo de los últimos cuatro años de seguimiento fotográfico de esta noble especie.



© José Ángel Rodríguez

ENLACE EXTERNO RECOMENDADO SOBRE EL CIERVO:

Ficha técnica de la especie en la revista digital SIERRA DE BAZA.

Con consejos muy prácticos para detectar el ciervo en la naturaleza por sus huellas y rastros:
https://sierradebaza.org/fichas-tecnicas/fichas-de-fauna/fichas-mamiferos/i-orden-artiodactyla/familia-cervidos/ciervo-cervus-elaphus

BERREA DEL CIERVO EN EL PROGRAMA DE TVE JARA Y SEDAL "OTRO PUNTO DE MIRA",
El programa se centra en el fenómeno de la berrea desde el punto de vista de la fotografía de naturaleza, con Javier Milla como protagonista  central:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/jara-y-sedal/jara-sedal-otro-punto-mira/2279888/


miércoles, 4 de abril de 2012

LA TÓRTOLA EUROPEA. UNA ESPECIE DE CAZA CATALOGADA COMO VULNERABLE

HA SIDO ELEGIDA AVE DEL AÑO 2015 POR LA SEO/BirdLife




Tórtola europea, un ave en la que destaca en el artístico y simétrico dibujo de su plumaje en la zona alar y la marca barrada del cuello.

En la reseña se pone de manifiesto como no podemos llevarnos a engaños en cuanto a la supuesta relativa abundancia de éste ave en la actualidad. Destacando como de mantenerse los actuales sistemas de caza sobre esta especie, en no muchos años puede pasar a engrosar la lista de especies que se extingan. Muy ilustrativo de ello es que ha experimentado un acusado declive a lo largo de los últimos decenios, estimándose los datos disponibles que éste supera el umbral de vulnerabilidad del 30% en las últimas décadas, provocado tanto por la degradación de los hábitats de cría e invernada como por la sobrecaza en períodos sensibles


Coincidiendo con el comienzo de la primavera hemos comenzado a ver nuevamente a las Tórtolas comunes o europeas (Streptopelia turtur) en la Sierra de Baza, un ave que tiene su llegada a partir de las primeras semanas de abril y principios de mayo, aunque hay excepciones y se han llegado a ver en las zonas basales de la Sierra de Baza en los últimos días de marzo.


Primer plano de un ejemplar adulto de Tórtola europea, en el que se aprecia la característica mancha blanca con líneas negras barradas que tiene en el cuello esta especie sobre un fondo crema.

Es un ave muy desconfiada, de vuelo rápido con giros y piruetas que nos sorprenden. Es más pequeña y estilizada que las palomas domésticas, aunque su rasgo anatómico más llamativo es el bellísimo plumaje que la adorna en la zona alar, con dibujos concéntricos en tonos ocres y rojizos y unas llamativas manchas lineales de color negro y de trazado casi paralelo, sobre fondo blanco, propio de cada ejemplar, lo que permite poder utilizar este rasgo anatómico como huella o marca identificadora de los diferentes individuos. Esta mancha del cuello está ausente en los ejemplares juveniles, los que también tiene más apagado el dibujo que cubre sus alas.


Ejemplar juvenil de Tórtola europea, en el que se aprecia como aparece muy poco marcado el dibujo o mancha del cuello.

El agua es básica en la ecología y necesidades de la especie, para poder digerir la gran cantidad de granos y materia seca que consume, por lo que precisa aproximarse a un punto de agua un mínimo de una vez al día, pudiendo efectuar largos desplazamientos cuando el agua excasea en busca de ella.


Tórtola europea en las proximidades de un arroyo al que se ha acercado a beber agua

La inmensa mayoría de las aves beben de manera pasiva, abriendo el pico dentro del agua para que ésta entre en la cavidad bucal, luego cierran el pico y levantan la cabeza para que el líquido descienda hasta el esófago. Algunas especies, ni siquiera cierran el pico, sino que usan la parte inferior a modo de cuchara, para ir recogiendo mecánicamente el agua y elevándola para que le penetre por el esófago, lo que repiten rítmicamente, configurando el típico comportamiento cuando las aves beben agua. Pero no podría por menos que existir alguna excepción a esta regla, y en la naturaleza podemos encontrar algunos casos de aves que beben activamente, como los mamíferos, con la  posibilidad de succionar el agua directamente, sorberla para beberla, sin necesidad de levantar la cabeza del agua, como se aprecia en la imagen hace esta Tórtola europea (Streptopelia turtur ), un comportamiento que solo podemos ver en especies de aves como las palomas, las gangas, los colobries o algunas especies de avutardas.

Tórtola succionando el agua, sin necesidad de levantar la cabeza para tragársela.


LA TÓRTOLA VISITA LA PENÍNSULA IBÉRICA PARA REPRODUCIRSE

La Tórtola europea es una especie migratoria que visita la Península Ibérica con una única finalidad: reproducirse. Para llevar a cabo su puesta la hembra construye una débil plataforma de ramas finas, forrada a veces con raíces, en un árbol o un arbusto grande, el que debe de estar alejado del suelo entre 1 y 5 metros, como mínimo. En el nido pone, entre mayo a julio, 2 huevos muy blancos, que son incubados unos 14 días, por ambos progenitores, los que también se alternarán posteriormente en la alimentación de los pollos. Los juveniles abandonan el nido tras unos 18 días de atenciones por los padres, volando pocos días más tarde. Generalmente tienen lugar dos puestas en el año.




Los grande pinos y árboles de sotos y riberas son uno de los lugares más elegidos por la Tórtola europea para nidificar.

Su alimentación suele ser variada, desde pequeñas bayas a semillas de leguminosas y otras hierbas, aun cuando no desprecian, particularmente en época de cría, algún pequeño insecto, que añaden a su dieta.


Pareja de tórtolas europeas comiendo semillas en un campo de cereales.

UNA ESPECIE CATALOGADA COMO VULNERABLE

Pese a que la población europea de tórtolas se estima que oscila entre los 2,8 y lo 1,4 millones de parejas, la mayor parte de ellas reproductoras en Rusia, España, Turquía y Francia, estimándose la población española entre 790.000 y 1.000.000 de parejas, se encuentra catalogada en el Libro Rojo de las Aves de España como Vulnerable, debido a que este ave ha experimentado un acusado declive a lo largo de los últimos decenios, estimándose, por los datos disponibles, que éste supera el umbral de vulnerabilidad del 30% en las últimas décadas, lo que es provocado tanto por la degradación de los hábitats de cría e invernada, como por la sobrecaza en períodos sensibles.

Grupo de juveniles de Tórtola europea alimentándose en una zona esteparia de la Hoya de Baza (Granada). En estas primeras fases de vida del animal, cuando los ejemplares aún son volateros y no pueden alcanzar largas distancias en sus vuelos de huida, es cuando son más vulnerables a la caza.
Así se ha denunciado que cuando se concede el permiso de media veda en agosto (la media veda suele comenzar sobre el 15 de agosto), existen aun nidos activos de tórtola y muchos de los ejemplares que caen abatidas por los disparos están aun criando, con lo que su muerte también supondrá la de la nidada. Otro riesgo añadido de comenzar tan pronto la media veda es el de cuando comienza la media veda, muchos pollos aunque están plumados y volatean, son todavía incapaces de efectuar vuelos largos, con lo que las posibilidades de salvarse de los ataques de los cazadores son mínimas.


Tórtola posada en la rama de una vieja encina, recibiendo las primeras luces de la jornada

La tórtola es, por tanto, una especie que aun siendo relativamente abundante aún, su población está disminuyendo de forma alarmante ante la práctica impasibilidad de los responsables públicos en la gestión del medio natural, habiéndose indicado que “la gestión cinegética vigente no contribuye a la conservación de la tórtola, sometida a una excesiva presión”. Al tiempo que se ha apuntado a que “en muchas regiones se caza más de lo que se produce, sobrexplotando el recurso. Es el caso de Andalucía o Extremadura, donde anualmente se cazan más del doble de jóvenes de ejemplares de los que nacen” (Libro Rojo de las Aves de España, 2005, pág. 284).


El vuelo de la tórtola europea es muy acrobático, realiza fuertes aleteos seguidos de pequeños planeos, no demasiado lejos del suelo. Puede adquirir gran velocidad, a diferencia de las palomas, su aleteo es más rápido y ligero.

Los datos disponibles sobre el Parque Natural Sierra de Baza  y en la Depresión de Guadix-Baza (Granada), en cuyos entornos hemos efectuado nuestros trabajo de campo y donde están tomadas todas estas imágenes, aunque no son fehacientes, también constatan el grave descenso producido en la población de tórtolas en estos territorios, corroborando la tendencia regresiva constatada a nivel peninsular. Lo que hace necesaria una moratoria en la caza para la tórtola europea con carácter general en la Península Ibérica, comenzando, cuanto menos, la media veda no antes del 31 de agosto.


La tórtola europea, elegida Ave del Año 2015 por SEO/BirdLife


La tórtola europea (Streptopelia turtur) ha sido elegida, con el 52% de los votos, Ave del Año 2015 por la SEO/BirdLife, lo que ha anunciado en el marco del XXII Congreso Español de Ornitología que se celebra en Madrid el 8 de diciembre de 2014. En la nota de prensa facilitada se destaca como la tórtola europea es un ave de mediano tamaño que aparece asociada a ambientes que alternan zonas abiertas de pastizales y cultivos con zonas arboladas. La tórtola europea se ha impuesto a las otras dos especies finalistas, el alcaudón real (Lanius meridionalis) y la perdiz roja (Alectoris rufa), que lograron el 28% y el 20% de votos, respectivamente. Las tres son especies ligadas al medio agrícola y rural y consideradas aves comunes, un grupo que en los últimos 30 años ha sufrido una alarmante disminución en Europa, con 421 millones de ejemplares menos, un 20% del total, según SEO/BirdLife.



© José Ángel Rodríguez


ENLACE EXTERNO RECOMENDADO:

FICHA TÉCNICA DE LA TÓRTOLA EUROPEA EN LA REVISTA DIGITAL SIERRA DE BAZA:

https://sierradebaza.org/fichas-tecnicas/fichas-de-fauna/fichas-aves/aves-p-a-z/tortola-europea-streptopelia-turtur



lunes, 19 de marzo de 2012


PICOGORDO (Coccothraustes coccothraustes)
El ave con más fuerza en su pico


Vista frontal de un macho de picogordo
El picogordo es el mayor de los fringílidos españoles. El nombre popular de esta ave (picogordo) hace alusión al potente pico con el que está dotado y que destaca en el aspecto anatómico del ave en comparación con el tamaño de su cabeza. Ningún otro pequeño pájaro de la avifauna europea tiene una estructura tan compacta y robusta como el picogordo. A ello contribuyen la cabeza muy grande, el fuerte y cónico pico y la cola corta. El cuello es también extraordinariamente grueso y le da al volar una extraña apariencia, como si el pájaro dispusiera de unas alas desproporcionadamente cortas para un cuerpo tan grueso y una cabeza tan voluminosa.

Vista de espaldas de un macho de Picogordo

DIMORFISMO SEXUAL
El picogordo es un ave que presenta un  acusado dimorfismo sexual, esto es distinta variación en el color del plumaje de los machos y las hembras. Así mientras los primeros tienen unos colores más vivos, los de las hembras son más apagados y los tonos dominantes más claros. En ellas es también acusadamente más pálido y grisáceo todo el plumaje, sobre todo en la cara y partes inferiores. También la mancha negra de delante y alrededor de los ojos queda muy pequeña y no sube por el borde superior del pico como en los machos. Esto es particularmente apreciable cuando se presentan juntos un ejemplar de uno y otro sexo:


Pero no sólo en el plumaje podemos encontrar diferencias entre los machos y hembras de picogordo. También podemos diferenciar los sexos conociendo otras sutiles diferencias, como es el color del pico, el que varía su coloración a lo largo del año, de modo que en la primavera los machos lo tienen azul metálico como pavonado, muy brillante y con el extremo negruzco y la base de la mandíbula inferior amarilla. A partir del otoño se vuelve amarillento y este color persiste hasta los últimos días de febrero o primeros de marzo. La intensidad del azul es variable individualmente y también depende de la época del año. En marzo comienza a cubrirse el amarillo con manchas azules y tres semanas después la coloración se ha completado. Las hembras tienen el pico de un color más oscuro y es más reducida la superficie azulada del pico.

EL COLORIDO DE LOS JUVENILES

Dos ejemplares juveniles de Picogordo, fotografiados en sus primeros vuelos, en los que se aprecia los tonos amarillentos de que carecen los adultos, así como el plumaje moteado en la espalda, y particularmente en el pecho

Los jóvenes de picogordo también presentas diferencias de plumaje muy apreciables con respecto a los adultos. De modo que los juveniles son muy amarillentos en la cabeza, garganta y pecho, al tiempo que carecen del babero negro en el mentón y parte superior de la garganta.  Su plumaje de  espalda, y particularmente en el pecho, cuenta con un moteado muy característico, que va a ir desapareciendo con los meses, hasta adquirir la tonalidad uniforme de los adultos.

Macho adulto de Picogordo aplacando su sed

¡¡TODO UN PRODIGIO DE NUESTRA NATURALEZA!!
El picogordo es un poderoso pájaro que, en función de una alimentación, basada de forma fundamental en semillas duras, ha desarrollado una extraordinaria musculatura en el cráneo para el movimiento de las mandíbulas. Dos unidades de músculos actúan a la vez: una desde encima y detrás del cráneo y la otra alrededor de la región orbital. Esta gran masa muscular es la que ocasiona el considerable tamaño de la cabeza del pájaro. Los huesos de las cerezas y aceitunas son partidos con relativa facilidad. La rotura de un hueso de cereza, aun haciéndolo por la sutura de las dos cáscaras, supone la aplicación de un esfuerzo equivalente a una carga de 30-47,5 Kg. Los huesos de las aceitunas necesitan un esfuerzo mucho mayor. En las pruebas realizadas, no menos de 53-80 kg. de carga serían necesarios, para partir los huesos de aceituna, como hace el picogordo con la sola ayuda de su pico. 

Si consideramos que el picogordo tan solo pesa unos 55 gramos, nos daremos idea del esfuerzo que realiza comparándolo con un hombre medio de 75 Kgs., y que en el equivalente de uno y otro supondría que el hombre tendría que efectuar una presión de nada más y nada menos que 7.000 Kgs., impensable para cualquier ser humano.

Hembra de Picogordo bebiendo agua en un manantial

Jürgen Nicolai (Curiosidades ornitológicas, 1998) nos describe con gran detalle como llega el picogordo a efectuar estas proezas, para ello cuenta que su enorme pico presenta un complejo relieve platino con una formación a modo de yunque y transversalmente estriada, que funciona como contrapartida de la presión trituradora ejercida por la mandíbula inferior sobre el hueso de la fruta que tritura. Para ello coge el hueso entero con su pico, y lo aprieta de forma que la pulpa que lo rodea sale expulsada lateralmente y valiéndose de su lengua orienta el hueso de modo que la sutura que lo cierra queda abajo, momento en el que sirviéndose de sus poderosos músculos maxilares ejerce una considerable presión  hasta romperlo de una forma aparentemente fácil y sencilla.

Grupo de machos de Picogordo bebiendo agua en un manantial

Los picogordos son aves recelosas y difíciles de ver, que ante el menor peligro o ruido huyen con gran rapidez para esconderse. Siempre están en alerta ante posibles depredadores. Normalmente viven en parejas durante la primavera y a partir de julio se le ve en pequeños bandos que casi siempre son grupos familiares formados por no más de cinco-nueve pájaros. Siendo posible encontrarla a final de verano y principios de otoño en pequeños grupos organizados, que se reparten las tareas. Así mientras unos beben agua, otros se entregan a vigilar, dirigiendo la mirada a lugares y ángulos diferentes, escena que reproducimos en la última de las imágenes que ilustran este reportaje. 


© José Ángel  Rodríguez
ENLACE EXTERNO RECOMENDADO:

FICHA TÉCNICA DEL PICO GORDO EN LA REVISTA DIGITAL SIERRA DE BAZA:

https://sierradebaza.org/fichas-tecnicas/fichas-de-fauna/fichas-aves/aves-p-a-z/picogordo-coccothraustes-coccothraustes


sábado, 3 de marzo de 2012


LA CARRACA (Coracias garrulus) AVE DEL AÑO 2012

Ejemplar adulto de Carraca en la Hoya de Baza (Granada)
La Sociedad Española de Ornitología (SEO/Birlife) ha elegido a la Carraca (Coracias garrulus) como ave del año 2012. El descenso de sus poblaciones, alrededor de un 40 por ciento en los últimos 15 años, y las amenazas a los hábitats ocupados por esta especie la han llevado a estar incluida en la categoría de “vulnerable” en el Libro Rojo de las Aves de España. Hasta el punto de que se estima que actualmente solo quedan entre 2.000 y 6.000 parejas de carracas en toda la geografía española.Los cambios en los usos del suelo y el aumento de los plaguicidas han puesto en peligro la supervivencia de las carracas ya que, además de aumentar el riesgo de intoxicación por la ingesta de contaminantes químicos, también han disminuido las poblaciones de sus presas potenciales. Por todo ello, la SEO ha querido llamar la atención sobre esta especie, y a lo largo del año realizará diferentes actividades orientadas a la sensibilización y conservación de la misma, como el seguimiento por satélite, censos y talleres divulgativos.

Vista frontal de una Carraca, en la que se aprecia sus bello plumaje azul turquesa y tornos verdosos.

Su hábitat está asociado a zonas de escasa vegetación, terrenos adehesados y de campiña. Suele elegir zonas donde hay árboles dispersos que le permitan anidar pero que a la vez ofrezcan un suelo donde poder localizar a sus presas con facilidad. No se le suele ver a grandes altitudes, ni tampoco cerca del nivel del mar. Se sitúa entre el nivel del mar y los 900 metros de altitud, en zonas de estepas cerealistas.

En el visionado de esta ave, son apreciables sus vivos y llamativos colores, en los que destaca el color azul turquesa de sus alas y cabeza, de donde toma el nombre popular de "Azulón" como es conocida también en muchos lugares; mientras que tiene la zona dorsal (espalda y plumas escapulares)  de color marrón, o castaño-rojizo, como se aprecia en la siguiente imagen:


Vista dorsal de una Carraca en la que se aprecia el característico color marrón de su plumaje

Sus patas son de color anaranjado y sus ojos de un color castaño oscuro que aparecen cruzados por una raya longitudinal, de color más negruazco que partiendo de la base del pico atravisa los ojos y continúa unos milímetros hacia atrás. El pico es largo y potente, ligeramente ganchudo, y de un característico color negro, como es apreciable en este primer plano del ave:

Detalle de la cabeza de una Carraca

Sin duda alguna el color de este pájaro es lo más llamativo, dado que no hay otra especie que se le parezca. Esto puede facilitar su localización. La cola es larga y cuadrada. Al volar pueden apreciarse las diferentes tonalidades de azul que tiene su plumaje, y los tonos marrones de la parte superior del cuerpo, haciendo de su cuerpo un verdadero arco iris en vuelo.

Secuencia recreada del vuelo real de una Carraca y que se ha formado con 3 imágenes tomadas en ráfaga en un momento de su vuelo.

La Carraca visita la Península Ibérica en la época estival, donde es una especie nidificante que efectúa una sola puesta entre mayo y junio, de 4 a 7 huevos que coloca en taludes arcillosos y arenosos o en el hueco de árboles, también usa antiguas construcciones humanas, aunque excepcionalmente puede utilizar nidos usados de córvidos, como Urracas. Los huevos son de color blanco, muy brillantes, sin manchas ni puntos, y de aspecto esférico y son depositados en el suelo, sin nada que los proteja.  Los huevos son incubados por ambos progenitores, que se alternan en esta tarea, durante 17-19 días, durante los que tampoco se límpian los excrementos del nido, por lo que la suciedad es muy llamativa en esta ave, que contracta especialmente con la inmaculada belleza que exhiben los adultos en su plumaje. Los polluelos son alimentados durante 25-30 días, hasta su primer vuelo, aunque durante esta primera etapa de su vida continuan los cuidados de los progenitores.

La especie habita en zonas esteparias, en las proximidades de cultivos tradicionales y en sotos fluviales, y su principal alimento es a base de insectos, aun cuando también puede incluir en su dieta otros animales como reptiles o incluso algún roedor, todo lo que le hace ser un excelente elemento natural de control de plagas. Para su caza utiliza, un posadero aislado en el que se emplaza y cuando detecta la presencia bajo ella de una presa, gracias a su excepcional vista, lanza un rápido ataque en picado, regresando a los pocos segundos con la presa al mismo lugar, donde la consume.
Carraca comiéndose un gran escarabajo. El ejemplar de la imagen se lo tragó entero.
Su nombre popular, Carraca, se debe al ruidoso reclamo que emite, similar al sonido de las carracas de madera ("rac-rac-rac") y que se empieza a escuchar en España, ya avanzada la primavera, cuando las aves regresan de sus cuarteles de invierno, en el África subsahariana. En inglés se denomina a estas aves "roller" por los gritos y piruetas tan llamativas que describen durante el cortejo sexual,.

Carraca cantando en su posadero con las últimas luces de la jornada.

La Carraca europea, se se suele describir como un ave grande y robusta con una longitud de 25 a 37 centímetros, con una envergadura en torno a los 65 centímetros, un peso en torno a los 150-200 gramos, dotada con un pico potente, adaptado a capturar sus presas en el suelo, con patas cortas y cola relativamente larga y  aspecto rectangular cuando está posada.


Vive con SEO/BirdLife la asombrosa migración de la carraca

  • Gracias al marcado de varios adultos con emisor satélite esta primavera, SEO/BirdLife desvela las rutas migratorias de las carracas
  • El marcado forma parte del programa Migra, La Migración de las Aves, que desarrolla SEO/BirdLife desde 2011, con la colaboración de la Fundación Iberdrola

Las nuevas tecnologías de seguimiento remoto de aves permiten, por primera vez en el mundo, seguir las carracas a tiempo real en su viaje por África y descubrir sus zonas de invernada, hasta ahora totalmente desconocidas.

Cuatro ejemplares fueron marcados esta primavera en sus zonas de cría (Madrid, Granada, Ciudad Real y Lleida) con un emisor satélite de tan solo5 gramosde peso, con el objetivo de desvelarnos sus viajes migratorios y zonas de invernada, hasta ahora totalmente desconocidos. Gracias a esta novedosa tecnología se puede conocer la posición de cada individuo diariamente y hacerla disponible vía Internet.

Por vez primera se dispone de información sobre el misterioso viaje migratorio de esta vistosa especie de color azul y sonoro reclamo que le da nombre. La población española de carraca ha disminuido enormemente en los últimos años, por lo que conocer cuáles son sus áreas de invernada y rutas migratorias es un paso fundamental para precisar mejor las causas de la disminución de su población, poder solucionar sus amenazas y contribuir a su conservación.
 Más información en:




José Ángel Rodríguez
Presidente de la Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA
Socio de la SEO/Birlife



ENLACE EXTERNO RECOMENDADO:

FICHA TÉCNICA DE LA CARRACA EUROPEA EN LA REVISTA DIGITAL SIERRA DE BAZA:

https://sierradebaza.org/fichas-tecnicas/fichas-de-fauna/fichas-aves/aves-c-e/carraca-coracias-garrulus





miércoles, 28 de diciembre de 2011

CURIOSIDADES DE LA NATURALEZA: MUTUALISMO VEGETAL Y ANIMAL EN OTOÑO

Hembra de colirrojo real comiendo frutos otoñales


El otoño es una estación meteorológica que nos trae el cambio de color de las hojas de los árboles y también el colorido de los frutos otoñales a nuestros campos y montes, lo que es muy bien aprovechado por un gran número de aves frugívoras, las que se alimentan de los frutos, por lo que en estas fechas todos estos árboles y arbustos reciben la incesante visita de un gran número de aves que encuentran en los mismos su alimento principal, el que además le va a reportar las calorías necesarias para soportar los rigores invernales que se avecinan.


Piquituerto, junto a unos frutos otoñales del rosal silvestre.

Recientes estudios sobre este tema han puesto de manifiesto como las interacciones planta-animal que las consume, pueden tener efectos negativos, neutros o positivos sobre el potencial reproductivo de una planta, dependiendo de la sobrevivencia de las semillas durante y después del consumo de los frutos. Así se ha dicho que el efecto es positivo cuando el agente dispersante, luego de ingerir los frutos, tras satisface en parte sus requerimientos de energía y nutrientes a través del consumo de frutos, transporta y deposita las semillas intactas en un lugar propicio para la germinación y sobrevivencia de plántulas. Mientras que se estima que los efectos son negativos para la planta cuando el ave o animal los consume y los destruye en su alimentación, sin posibilidad de que se reproduzca.

Es una auténtica simbiosis la que se vive estos días de otoño en nuestros bosques y montes, en la que un gran número de árboles y plantas dependen de aves y mamíferos mutualistas para la dispersión de las semillas que encierran sus frutos otoñales. Tarea que es realizada principalmente por las aves, que ingieren los frutos carnosos para alimentarse y posteriormente defecan o regurgitan las semillas en forma intacta, pudiendo dar lugar a que se reproduzca la planta, en ocasiones en lugares muy alejados del lugar donde fueron consumidas por el ave, lo que es denominado "mutualismo de dispersión".

Aunque se suele hablar de aves frugívoras, para referirse a aquellas cuya dieta consistente en frutas. En realidad, son muy pocas las aves que son frugívoras estrictas, ya que esta clase de alimento es muy pobre en proteínas, por lo que deben compensar y adicionar su dieta consumiendo insectos y semillas de leguminosas o cereales. Estas aves consumen los frutos de las angiospermas (árboles de fruto carnoso), cuyos frutos están especialmente diseñados para que los seres vivos, en especial las aves lo consuman, y sirvan para la dispersión de las semillas. Así, las aves frugívoras cumplen un importante rol en esta tarea. Muchos vegetales producen sustancias químicas secundarias, que cumplen la función de darle mal sabor o ser venenosas para así evitar la predación, de modo que muchos de estos frutos no sólo tienen mal sabor para el ser humano, sino que pueden ser mortal para el mismo como ocurre con el muérdago (Viscum album), el que sin embargo, es consumido y tolerado por las aves, particularmente los zorzales, lo que ha llevado a algunos autores a considerar que estos frutos fueron específicamente diseñados para que las aves sean las dispersoras de estos vegetales.

Muérdago, parasitando un pino, con sus característicos frutos blancos
.
En la escena que reproducimos, en la portada de esta reseña, tomada en el Parque Natural Sierra de Baza, en uno de los hides fijos que tiene acondicionados en este territorio la Asociación PROYECTO SIERRA DE BAZA al final de este verano, ya en las puertas del otoño, el pasado 18 de septiembre de 2011, se reproduce el momento en que una hembra de Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) se ha posado en las ramas de un Majuelo o Majoleto también conocido como Espino albar (Crataegus monogyna) para alimentarse y comer sus frutos, lo que se plasma en la imagen que ilustra este comentario, en un proceso de simbiosis o mutualismo entre el reino vegetal y el animal.

© José Ángel Rodríguez