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miércoles, 4 de abril de 2012

LA TÓRTOLA EUROPEA. UNA ESPECIE DE CAZA CATALOGADA COMO VULNERABLE

HA SIDO ELEGIDA AVE DEL AÑO 2015 POR LA SEO/BirdLife




Tórtola europea, un ave en la que destaca en el artístico y simétrico dibujo de su plumaje en la zona alar y la marca barrada del cuello.

En la reseña se pone de manifiesto como no podemos llevarnos a engaños en cuanto a la supuesta relativa abundancia de éste ave en la actualidad. Destacando como de mantenerse los actuales sistemas de caza sobre esta especie, en no muchos años puede pasar a engrosar la lista de especies que se extingan. Muy ilustrativo de ello es que ha experimentado un acusado declive a lo largo de los últimos decenios, estimándose los datos disponibles que éste supera el umbral de vulnerabilidad del 30% en las últimas décadas, provocado tanto por la degradación de los hábitats de cría e invernada como por la sobrecaza en períodos sensibles


Coincidiendo con el comienzo de la primavera hemos comenzado a ver nuevamente a las Tórtolas comunes o europeas (Streptopelia turtur) en la Sierra de Baza, un ave que tiene su llegada a partir de las primeras semanas de abril y principios de mayo, aunque hay excepciones y se han llegado a ver en las zonas basales de la Sierra de Baza en los últimos días de marzo.


Primer plano de un ejemplar adulto de Tórtola europea, en el que se aprecia la característica mancha blanca con líneas negras barradas que tiene en el cuello esta especie sobre un fondo crema.

Es un ave muy desconfiada, de vuelo rápido con giros y piruetas que nos sorprenden. Es más pequeña y estilizada que las palomas domésticas, aunque su rasgo anatómico más llamativo es el bellísimo plumaje que la adorna en la zona alar, con dibujos concéntricos en tonos ocres y rojizos y unas llamativas manchas lineales de color negro y de trazado casi paralelo, sobre fondo blanco, propio de cada ejemplar, lo que permite poder utilizar este rasgo anatómico como huella o marca identificadora de los diferentes individuos. Esta mancha del cuello está ausente en los ejemplares juveniles, los que también tiene más apagado el dibujo que cubre sus alas.


Ejemplar juvenil de Tórtola europea, en el que se aprecia como aparece muy poco marcado el dibujo o mancha del cuello.

El agua es básica en la ecología y necesidades de la especie, para poder digerir la gran cantidad de granos y materia seca que consume, por lo que precisa aproximarse a un punto de agua un mínimo de una vez al día, pudiendo efectuar largos desplazamientos cuando el agua excasea en busca de ella.


Tórtola europea en las proximidades de un arroyo al que se ha acercado a beber agua

La inmensa mayoría de las aves beben de manera pasiva, abriendo el pico dentro del agua para que ésta entre en la cavidad bucal, luego cierran el pico y levantan la cabeza para que el líquido descienda hasta el esófago. Algunas especies, ni siquiera cierran el pico, sino que usan la parte inferior a modo de cuchara, para ir recogiendo mecánicamente el agua y elevándola para que le penetre por el esófago, lo que repiten rítmicamente, configurando el típico comportamiento cuando las aves beben agua. Pero no podría por menos que existir alguna excepción a esta regla, y en la naturaleza podemos encontrar algunos casos de aves que beben activamente, como los mamíferos, con la  posibilidad de succionar el agua directamente, sorberla para beberla, sin necesidad de levantar la cabeza del agua, como se aprecia en la imagen hace esta Tórtola europea (Streptopelia turtur ), un comportamiento que solo podemos ver en especies de aves como las palomas, las gangas, los colobries o algunas especies de avutardas.

Tórtola succionando el agua, sin necesidad de levantar la cabeza para tragársela.


LA TÓRTOLA VISITA LA PENÍNSULA IBÉRICA PARA REPRODUCIRSE

La Tórtola europea es una especie migratoria que visita la Península Ibérica con una única finalidad: reproducirse. Para llevar a cabo su puesta la hembra construye una débil plataforma de ramas finas, forrada a veces con raíces, en un árbol o un arbusto grande, el que debe de estar alejado del suelo entre 1 y 5 metros, como mínimo. En el nido pone, entre mayo a julio, 2 huevos muy blancos, que son incubados unos 14 días, por ambos progenitores, los que también se alternarán posteriormente en la alimentación de los pollos. Los juveniles abandonan el nido tras unos 18 días de atenciones por los padres, volando pocos días más tarde. Generalmente tienen lugar dos puestas en el año.




Los grande pinos y árboles de sotos y riberas son uno de los lugares más elegidos por la Tórtola europea para nidificar.

Su alimentación suele ser variada, desde pequeñas bayas a semillas de leguminosas y otras hierbas, aun cuando no desprecian, particularmente en época de cría, algún pequeño insecto, que añaden a su dieta.


Pareja de tórtolas europeas comiendo semillas en un campo de cereales.

UNA ESPECIE CATALOGADA COMO VULNERABLE

Pese a que la población europea de tórtolas se estima que oscila entre los 2,8 y lo 1,4 millones de parejas, la mayor parte de ellas reproductoras en Rusia, España, Turquía y Francia, estimándose la población española entre 790.000 y 1.000.000 de parejas, se encuentra catalogada en el Libro Rojo de las Aves de España como Vulnerable, debido a que este ave ha experimentado un acusado declive a lo largo de los últimos decenios, estimándose, por los datos disponibles, que éste supera el umbral de vulnerabilidad del 30% en las últimas décadas, lo que es provocado tanto por la degradación de los hábitats de cría e invernada, como por la sobrecaza en períodos sensibles.

Grupo de juveniles de Tórtola europea alimentándose en una zona esteparia de la Hoya de Baza (Granada). En estas primeras fases de vida del animal, cuando los ejemplares aún son volateros y no pueden alcanzar largas distancias en sus vuelos de huida, es cuando son más vulnerables a la caza.
Así se ha denunciado que cuando se concede el permiso de media veda en agosto (la media veda suele comenzar sobre el 15 de agosto), existen aun nidos activos de tórtola y muchos de los ejemplares que caen abatidas por los disparos están aun criando, con lo que su muerte también supondrá la de la nidada. Otro riesgo añadido de comenzar tan pronto la media veda es el de cuando comienza la media veda, muchos pollos aunque están plumados y volatean, son todavía incapaces de efectuar vuelos largos, con lo que las posibilidades de salvarse de los ataques de los cazadores son mínimas.


Tórtola posada en la rama de una vieja encina, recibiendo las primeras luces de la jornada

La tórtola es, por tanto, una especie que aun siendo relativamente abundante aún, su población está disminuyendo de forma alarmante ante la práctica impasibilidad de los responsables públicos en la gestión del medio natural, habiéndose indicado que “la gestión cinegética vigente no contribuye a la conservación de la tórtola, sometida a una excesiva presión”. Al tiempo que se ha apuntado a que “en muchas regiones se caza más de lo que se produce, sobrexplotando el recurso. Es el caso de Andalucía o Extremadura, donde anualmente se cazan más del doble de jóvenes de ejemplares de los que nacen” (Libro Rojo de las Aves de España, 2005, pág. 284).


El vuelo de la tórtola europea es muy acrobático, realiza fuertes aleteos seguidos de pequeños planeos, no demasiado lejos del suelo. Puede adquirir gran velocidad, a diferencia de las palomas, su aleteo es más rápido y ligero.

Los datos disponibles sobre el Parque Natural Sierra de Baza  y en la Depresión de Guadix-Baza (Granada), en cuyos entornos hemos efectuado nuestros trabajo de campo y donde están tomadas todas estas imágenes, aunque no son fehacientes, también constatan el grave descenso producido en la población de tórtolas en estos territorios, corroborando la tendencia regresiva constatada a nivel peninsular. Lo que hace necesaria una moratoria en la caza para la tórtola europea con carácter general en la Península Ibérica, comenzando, cuanto menos, la media veda no antes del 31 de agosto.


La tórtola europea, elegida Ave del Año 2015 por SEO/BirdLife


La tórtola europea (Streptopelia turtur) ha sido elegida, con el 52% de los votos, Ave del Año 2015 por la SEO/BirdLife, lo que ha anunciado en el marco del XXII Congreso Español de Ornitología que se celebra en Madrid el 8 de diciembre de 2014. En la nota de prensa facilitada se destaca como la tórtola europea es un ave de mediano tamaño que aparece asociada a ambientes que alternan zonas abiertas de pastizales y cultivos con zonas arboladas. La tórtola europea se ha impuesto a las otras dos especies finalistas, el alcaudón real (Lanius meridionalis) y la perdiz roja (Alectoris rufa), que lograron el 28% y el 20% de votos, respectivamente. Las tres son especies ligadas al medio agrícola y rural y consideradas aves comunes, un grupo que en los últimos 30 años ha sufrido una alarmante disminución en Europa, con 421 millones de ejemplares menos, un 20% del total, según SEO/BirdLife.



© José Ángel Rodríguez


ENLACE EXTERNO RECOMENDADO:

FICHA TÉCNICA DE LA TÓRTOLA EUROPEA EN LA REVISTA DIGITAL SIERRA DE BAZA:

https://sierradebaza.org/fichas-tecnicas/fichas-de-fauna/fichas-aves/aves-p-a-z/tortola-europea-streptopelia-turtur



sábado, 12 de marzo de 2011

CORMORÁN GRANDE (Phalacrocorax carbo)






Ejemplar adulto de cormorán grande en las aguas del Pantano del Negratín (Granada), en la comarca de Baza, en el que el agua adquiere un peculiar y característico color verde esmeralda por la alta presencia de sales de yeso en él disueltas

También conocido con el nombre de cuervo marino es un ave marina de gran tamaño, que puede alcanzar los 90 centímetros, que cada vez ha pasado a ser más frecuente en las aguas interiores ibéricas, siendo un visitante tradicional de los grandes pantanos y cursos de agua, bien dotados de peces, donde encuentra su alimento, siendo capaz de engullir su propio peso en peces cada día. Su presencia en las aguas interiores es más frecuente en la época invernal, donde se desplaza para pasar la época más fría del año desde sus territorios de cría en el Mar del Norte y en el Atlántico, donde habita en acantilados rocosos y marinos, aunque ya se han constatado ejemplares que se quedan aquí para nidificar siendo residentes habituales durante todo el año.

Cormorán grande (Phalacrocorax carbo) con las alas extendidas secándolas

La generalidad de las aves acuáticas están dotada de la llamada glándula uropigial, que está situada en la base de la cola y segrega una grasa que las aves se extienden por su plumaje cuando se acicalan, haciéndolas impermeables al agua sus plumas. Como el cormorán carece de estas glándulas, sus plumas no pueden impermeabilizarse, por lo que al mojarse aumenta el peso del pájaro que les permite hundirse más rápido y bucear con facilidad, como si estuviera lastrado, como hacen los submarinistas que se colocan un cinturón de plomo para facilitar su descenso y equilibrio dentro del agua, pero una vez en tierra para poder seguir volando con normalidad necesitan recuperar la calidad de su pluma y eliminar el exceso de agua de éstas, y para secarlas extienden las alas de una forma muy característica en esta especie y que refleja esta imagen, que representa a un ejemplar adulto de cormorán grande (Phalacrocorax carbo) con las alas extendidas secándolas (popularmente se llama "crucificado"), y de fondo las características aguas de color verde esmeralda del Pantano del Negratín, en la provincia de Granada.



Cormoranes nadando por la superficie del agua

El cormorán grande es pesado, más cuando está mojado, por lo que se hunde mucho en el agua cuando nada, por lo que tienen una línea de flotabilidad muy baja, de modo que su cuerpo queda casi completamente sumergido, lo que compensa estirando su largo cuello, adoptando una curiosa forma que nos recuerda los periscopios de los submarinos.


Cormorán arrancando el vuelo

El vuelo del cormorán grande es muy característico. Cuando arranca a volar prácticamente corre sobre la superficie del agua y cuando alcanza la velocidad de vuelo comienza a planear muy cerca de la superficie.

Cormorán en vuelo en su característica posición de planeo en el agua.

Cuando quiere posarse en el agua "aterrzia" sobre su superficie, caminando sobre ella con las alas abiertas, para frenar su velocidad, hasta detenerse lo que hace de una forma muy ruidosa y llamativa.

Cormorán en maniobra de aterrizaje
Para bucear e introducirse en el agua en busca de sus presas, se posa en el agua y levanta las patas y la cola fuera del agua, para tomar impulso, lo que le permite sumergirse con gran agilidad.


Impresionante y numeroso grupo de unos 30 ejemplares de cormorán grande en las aguas profundas del Pantanto Negratín en la Hoya de Baza (Granada), mientras unos navegan por el agua otros se sumergen a la captura de peces.

Especies presentes en la Península Ibérica

Dos son las especies de cormoranes que podemos localizar en la Península Ibérica: el cormorán grande (Phalacrocorax carbo), especie de la que nos hemos ocupado en las anteriores imágenes y el cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), de menor tamaño y exclusivamente limitado a algunos concretos enclaves costeros y con excepcional presencia en el interior. La diferencia entre una y otra especie es fácil apreciarla, no solo por el tamaño de una y otra ave, sino particularmente por algunos otros detalles anatómicos como son la inclinación que presenta la frente en una y otra ave, así mientras que en el moñudo forma un ángulo recto con el pico en el grande es más horizontal. El pico es también diferente, en el grande es más corto y recto, con la punta muy ganchuda, mientras que el moñudo es más largo y fino, y menos ganchudo.

El moño, que le da nombre genérico a la especie (cormorán moñudo) es más visible en los ejemplares del Norte de Europa que en los del Mediterráneo y tan solo lo tiene el ave en primavera y los primeros meses de verano, cuando coincide con el cortejo sexual.


 

Vista frontal de un inmaduro de cormorán grande, en la que se aprecia las manchas blancas de su pecho y  vientre que no tiene los ejemplares adultos.
Cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis).

Esta foto, en la que es perfectamente apreciable las características patas del ave adaptadas al agua, está tomada en los acantilados de Cabo Cope (Murcia), desde una embarcación. En este lugar se localiza una importante población de esta peculiar ave acuática entre la franja litoral de Cabo Cope y la Isla del Fraile.



Cormorán moñudo, en el que es apreciable su pico fino y ganchudo así como que tiene la frente inclinada, al tiempo que cuenta con la característica cresta que le da nombre común a la especie, la que se forma en primavera-verano. Imagen tomada en la Isla del Freile, en la provincia de Murcia, en el Mediterráneo en el mes de agosto-2012 

© José Ángel  Rodríguez